"Hé aquí que yo lo renuevo", dos líneas proféticas se van a perfilar, una se refiere a la espera del Mesías, la otra al anuncio de un Espíritu nuevo, y las dos convergen en el pequeño Resto, el pueblo de los Pobres que aguardan en la esperanza la "consolación de Israel" y la "Redención de Jerusalén"
Ya se ha dicho como Jesús, cumple las profecías que a El se refieren. A continuación se describen aquellas que se refieren sobre todo a la relación del Mesías, con su Espíritu.
Los razgos del Rostro del Mesías esperado, comienzan a aparecer en el Libro de Emmanuel" cuando Isaías tuvo la visión de la Gloria " de Cristo.
Saldrá un vástago del Tronco de Jesé
y un retoño de sus raíces brotará
Reposará sobre El, el Espíritu del Señor
espíritu de sabiduría y de inteligencia
espíritu de consejo y de fortaleza
espíritu de ciencia y temor del Señor.(CIC)
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