La Ley signo de la Promesa y de la Alianza habría debido regir el corazón y las Instituciones del Pueblo salido de la fe de Abraham "Si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza... seréis para mí un Reino de Sacerdotes y una nación Santa". Pero después de David, Israel sucumbe a la tentación de convertirse en un Reino como las demás naciones. Pues bien el Reino objeto de la promesa hecha a David, será obra del Espíritu Santo, pertenecerá a los pobres, según el Espíritu.
El olvido de la Ley y la infidelidad a la Alianza llevan a la muerte: El Exilio, aparente fracaso de las promesas, es en realidad fidelidad misteriosa del Dios Salvador y comienzo de una restauración prometida, pero según el Espíritu. Era necesario que el Pueblo de Dios sufriese esa purificación.; el Exilio lleva ya la sombra de la Cruz en los designios de Dios, y el resto de pobres que vuelven del Exilio, es una de las formas mas transparentes de la (CIC)
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