En la Liturgia de la Nueva Alianza, toda acción litúrgica, especialmente la Celebración de la Eucaristía y de los Sacramentos, es un encuentro entre Cristo y la Iglesia. La asamblea Litúrgica recibe su unidad de la "Comunión del Espíritu Santo" que reune a los Hijos de Dios, en el único Cuerpo de Cristo, Esta reunión desborda las afinidades humanas raciales, culturales y sociales.
La Asamblea debe prepararse para encontrar a su Señor, debe ser un"Pueblo bien dispuesto". Esta preparación de los corazones es la obra común del Espíritu Santo y de la asamblea en particular, de sus Ministros. La Gracia del Espíritu Santo tiende a suscitar la fe, la conversión de corazón y la adhesión a la Voluntad del Padre. Estas disposiciones preceden a la acogida de las otras Gracias ofrecidas en la Celebración misma y a los frutos de la vida nueva, que está llamada a Producir. (CIC)
lunes, 31 de diciembre de 2012
viernes, 28 de diciembre de 2012
El Espíritu Santo prepara a recibir a Cristo-Parte 1
El Espíritu Santo, realiza en la economía sacramental, las figuras de la Antigua Alianza. Puesto que la Iglesia de Cristo estaba preparada maravillosamente en la historia del Pueblo de Israel y de la Antigua Alianza, la Liturgia de la Iglesia conserva como una parte integrante e irreemplazable , haciéndolo suyos algunos elementos de la Antigua Alianza
-Principalmente la lectura del Antiguo Testamento
-La oración de los Salmos
- Y sobre todo la memoria de los acontecimientos salvíficos y de las realidades significativas que encontraron su cumplimiento en el misterio de Cristo(la Promesa y la Alianza, el Éxodo y la Pascua, el Reino y el Templo, el Exilio y el retorno)
Sobre esta armonía de los Dos Testamentos, se articula la Catequesis Pascual del Señor y luego la de los Apóstoles y la de los Padres de la Iglesia. Esta catequesis pone de manifiesto lo que permanecía oculto bajo la letra del Antiguo Testamento: El Misterio de Cristo. Es llamada catequesis "tipológica", porque revela la Novedad de Cristo, a partir de figuras "tipo" que la anunciaban, en los echos, las palabras y los símbolos de la Primera Alianza. Por esta relectura en el Espíritu de Verdad, a partir de Cristo, las figuras son explicadas. Así el Diluvio y el Arca de Noe prefiguraban la Salvación por el Bautismo. y lo mismo la nube y el paso por el Mar Rojo, el agua de la roca era la figura de los dones espirituales de Cristo, el maná del Desierto prefiguraba la Eucaristía "el verdadero Pan del Cielo".
Por eso la Iglesia, especialmente en los tiempos de adviento y cuaresma y sobre todo en la Noche de Pascuas relee y revive todos estos acontecimientos en la historia de la Salvacion, en el "Hoy" de la liturgia. Pero esto exige también que la Catequesis, ayude a los fieles a abrirse a esta inteligencia "espiritual" de la economía de la Salvación, tal como la Liturgia de la Iglesia la manifiesta y nos la hace vivir.
Liturgia Judía, liturgia Cristiana, Católica. Un mejor conocimiento de la fe y la vida religiosa del Pueblo Judío, tal como son profesadas y vividas aún hoy, puede ayudar a comprender mejor, ciertos aspectos de la liturgia cristiana. Para los Judíos y para los cristianos, la Sagrada Escritura, es una parte esencial de sus respectivas Liturgias: para la proclamación de la Palabra de Dios, la respuesta a esta Palabra, la Adoración de Alabanza y de intercesión por los vivos y por los difuntos, el recurso a la Misericordia Divina. La liturgia de la Palabra en su estructura propia tiene su orígen en la oración judía.. La Horación de las Horas y otros textos y formularios litúrgicos, tienen sus paralelos también en ella, igual que las mismas fórmulas de nuestras oraciónes más venerables, por ejemplo el Padre Nuestro.. Las plegarias eucarísticas, se inspiran también en modelos de la Tradición judía..La relación entre liturgia judía y liturgia cristiana, pero también la diferencia de sus contenidos son particularmente visibles en las grandes fiestas del año Litúrgico, como la Pascua. Los cristianos y los judíos celebran la Pascua: Pascua de la historia orientada hacia el porvenir en los judíos. Pascua realizada en la Muerte y Resurrección de Cristo en los cristianos, pero siempre en espera de la consumación definitiva.
-Principalmente la lectura del Antiguo Testamento
-La oración de los Salmos
- Y sobre todo la memoria de los acontecimientos salvíficos y de las realidades significativas que encontraron su cumplimiento en el misterio de Cristo(la Promesa y la Alianza, el Éxodo y la Pascua, el Reino y el Templo, el Exilio y el retorno)
Sobre esta armonía de los Dos Testamentos, se articula la Catequesis Pascual del Señor y luego la de los Apóstoles y la de los Padres de la Iglesia. Esta catequesis pone de manifiesto lo que permanecía oculto bajo la letra del Antiguo Testamento: El Misterio de Cristo. Es llamada catequesis "tipológica", porque revela la Novedad de Cristo, a partir de figuras "tipo" que la anunciaban, en los echos, las palabras y los símbolos de la Primera Alianza. Por esta relectura en el Espíritu de Verdad, a partir de Cristo, las figuras son explicadas. Así el Diluvio y el Arca de Noe prefiguraban la Salvación por el Bautismo. y lo mismo la nube y el paso por el Mar Rojo, el agua de la roca era la figura de los dones espirituales de Cristo, el maná del Desierto prefiguraba la Eucaristía "el verdadero Pan del Cielo".
Por eso la Iglesia, especialmente en los tiempos de adviento y cuaresma y sobre todo en la Noche de Pascuas relee y revive todos estos acontecimientos en la historia de la Salvacion, en el "Hoy" de la liturgia. Pero esto exige también que la Catequesis, ayude a los fieles a abrirse a esta inteligencia "espiritual" de la economía de la Salvación, tal como la Liturgia de la Iglesia la manifiesta y nos la hace vivir.
Liturgia Judía, liturgia Cristiana, Católica. Un mejor conocimiento de la fe y la vida religiosa del Pueblo Judío, tal como son profesadas y vividas aún hoy, puede ayudar a comprender mejor, ciertos aspectos de la liturgia cristiana. Para los Judíos y para los cristianos, la Sagrada Escritura, es una parte esencial de sus respectivas Liturgias: para la proclamación de la Palabra de Dios, la respuesta a esta Palabra, la Adoración de Alabanza y de intercesión por los vivos y por los difuntos, el recurso a la Misericordia Divina. La liturgia de la Palabra en su estructura propia tiene su orígen en la oración judía.. La Horación de las Horas y otros textos y formularios litúrgicos, tienen sus paralelos también en ella, igual que las mismas fórmulas de nuestras oraciónes más venerables, por ejemplo el Padre Nuestro.. Las plegarias eucarísticas, se inspiran también en modelos de la Tradición judía..La relación entre liturgia judía y liturgia cristiana, pero también la diferencia de sus contenidos son particularmente visibles en las grandes fiestas del año Litúrgico, como la Pascua. Los cristianos y los judíos celebran la Pascua: Pascua de la historia orientada hacia el porvenir en los judíos. Pascua realizada en la Muerte y Resurrección de Cristo en los cristianos, pero siempre en espera de la consumación definitiva.
jueves, 27 de diciembre de 2012
El Espíritu Santo y La Iglesia en la Liturgia
En la Liturgia, el Espíritu Santo es el pedagogo de la Fe del Pueblo de Dios, el artífice de "las obras maestras de Dios" que son los Sacramentos de la Nueva Alianza. El deseo y la obra del Espíritu en el Corazón de la Iglesia, es que vivamos de la vida de Cristo Resucitado. Cuando encuentra en nosotros la respuesta de fe , que El ha suscitado , entonces se realiza una verdadera cooperación. Por ella la Liturgia viene a ser la obra común del Espíritu Santo y de la Iglesia.
En esta dispensación Sacramental del Misterio de Cristo, el Espíritu Santo actúa de la misma manera que en los otros tiempos de la economía de la salvación.: prepara a la Iglesia para el encuentro con su Señor, recuerda y manifiesta a Cristo a la fe de la Asamblea hace presente y actualiza, el misterio de Cristo por su poder transformador, finalmente el Espíritu de comunión, une a la Iglesia a la vida y a la misión de Cristo.(CIC)
En esta dispensación Sacramental del Misterio de Cristo, el Espíritu Santo actúa de la misma manera que en los otros tiempos de la economía de la salvación.: prepara a la Iglesia para el encuentro con su Señor, recuerda y manifiesta a Cristo a la fe de la Asamblea hace presente y actualiza, el misterio de Cristo por su poder transformador, finalmente el Espíritu de comunión, une a la Iglesia a la vida y a la misión de Cristo.(CIC)
lunes, 24 de diciembre de 2012
El Espíritu Santo y la Iglesia- 2da parte.
Así, la misiíón de la Iglesia no se añade a la de Cristo y el Espíritu Santo, sino que es su sacramento en todo su ser y en todos sus miembros ha sido enviada para anunciar y dar testimonio, para actualizar y extender el misterio de la Comunión de la Santísima Trinidad
Todos nosotros que hemos recibido el mismo y único espíritu, a saber, el Espíritu Santo, nos hemos fundido entre nosotros y con Dios. Ya que por mucho nosotros seamos numerosos separadamente, y que Cristo haga que el Espíritu del Padre y Suyo habite en cada uno de nosotros, este Espíritu Ünico e indivisible lleva por sí mismo a la unidad, a los que son distintos entre sí.... y hace que todos aparezcan como una sola cosa en El.
Y de la misma manera que el poder de la Santa Humanidad de Cristo hace que en todos aquellos en los que ellos se encuentra formen un solo cuerpo, pienso que también de la misma manera el Espíritu de Dios que habita en todos único e indivisible, los lleva a todos a la unidad espiritual.
Puesto que el Espíritu Santo es la Unión de Cristo, Es Cristo Cabeza del Cuerpo quién lo distribuye entre sus miembros para alimentarlos, sanarlos, organizarlos en sus funciones mutuas, vivificarlos, enviarlos a dar testimonio, asociarlos a su ofrenda al Padre y a su intercesión por el mundo entero. Por medio de los sacramentos de la Iglesia, Cristo comunica su Espíritu, Santo y Santificador, a los miembros de su cuerpo.
Estas "Maravillas de Dios" ofrecidas a los creyentes en los Sacramentos de la Iglesia, producen sus frutos en la vida nueva en Cristo Según el Espíritu.
El Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos pedir como conviene, más el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos inefables. El Espíritu Santo artífice de las obras de Dios, es el Maestro de la oración.
Todos nosotros que hemos recibido el mismo y único espíritu, a saber, el Espíritu Santo, nos hemos fundido entre nosotros y con Dios. Ya que por mucho nosotros seamos numerosos separadamente, y que Cristo haga que el Espíritu del Padre y Suyo habite en cada uno de nosotros, este Espíritu Ünico e indivisible lleva por sí mismo a la unidad, a los que son distintos entre sí.... y hace que todos aparezcan como una sola cosa en El.
Y de la misma manera que el poder de la Santa Humanidad de Cristo hace que en todos aquellos en los que ellos se encuentra formen un solo cuerpo, pienso que también de la misma manera el Espíritu de Dios que habita en todos único e indivisible, los lleva a todos a la unidad espiritual.
Puesto que el Espíritu Santo es la Unión de Cristo, Es Cristo Cabeza del Cuerpo quién lo distribuye entre sus miembros para alimentarlos, sanarlos, organizarlos en sus funciones mutuas, vivificarlos, enviarlos a dar testimonio, asociarlos a su ofrenda al Padre y a su intercesión por el mundo entero. Por medio de los sacramentos de la Iglesia, Cristo comunica su Espíritu, Santo y Santificador, a los miembros de su cuerpo.
Estas "Maravillas de Dios" ofrecidas a los creyentes en los Sacramentos de la Iglesia, producen sus frutos en la vida nueva en Cristo Según el Espíritu.
El Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos pedir como conviene, más el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos inefables. El Espíritu Santo artífice de las obras de Dios, es el Maestro de la oración.
domingo, 23 de diciembre de 2012
El Espíritu Santo y la Iglesia-1ra. Parte
La Misión de Cristo y del Espíritu Santo, se realiza en la Iglesia. Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo. Esa misión conjunta asocia desde ahora a los fieles de Cristo en su comunión con el Padre y el Espíritu Santo: El Espíritu Santo prepara a los fieles, los previene por su gracia, para atraerlos hacia Cristo. Les manifiesta al Señor Resucitado, les recuerda su palabra y abre su mente, para entender su Muerte y Resurrección. Les hace presente el Misterio de Cristo, sobre todo en la Eucaristía para reconciliarlos, para conducirlos a la comunión con Dios, para que den mucho fruto.
sábado, 22 de diciembre de 2012
El Espíritu Santo, el don de Dios
"Dios es Amor" y el amor que es el primer don, contiene todos los demás. Este Amor Dios lo ha derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu que nos ha sido dado.Puesto, que hemos muerto, o al menos hemos sido heridos por el pecado, el primer efecto del don del Amor, es la remisión de nuestros pecados. La Comunión con el Espíritu Santo, es la que en la Iglesia vuelve a dar a los bautizados la semejanza divina perdida por el pecado.El nos dá entonces las "arras" o las primicias de nuestra herencia, la vida misma de la Santísima Trinidad que es amar"como Él nos ha amado. Este amor es el principio de la vida nueva en Cristo, hecha posible porque hemos recibido una "nueva fuerza la del Espíritu Santo"
Gracias a este poder del Espíritu Santo, los hijos de Dios, pueden dar fruto. El que nos ha injertado en la Vid Verdadera hará que demos "el fruto del Espíritu, que es caridad, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza. "El Espíritu es nuestra Vida" cuanto más renunciamos a nosotros mismos mas "Obramos también, según el Espíritu"
Por la Comunión con El,Espíritu Santo, nos hace espirituales, nos lleva al paraíso, nos restablece en el Reino de Dios y a la adopción filial , nos dá la confianza de decirle a Dios "Padre" y participar en la Gracia de Cristo de ser llamados hijos de la Luz y de tener parte en la Gloria Eterna.(CIC)
Gracias a este poder del Espíritu Santo, los hijos de Dios, pueden dar fruto. El que nos ha injertado en la Vid Verdadera hará que demos "el fruto del Espíritu, que es caridad, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza. "El Espíritu es nuestra Vida" cuanto más renunciamos a nosotros mismos mas "Obramos también, según el Espíritu"
Por la Comunión con El,Espíritu Santo, nos hace espirituales, nos lleva al paraíso, nos restablece en el Reino de Dios y a la adopción filial , nos dá la confianza de decirle a Dios "Padre" y participar en la Gracia de Cristo de ser llamados hijos de la Luz y de tener parte en la Gloria Eterna.(CIC)
viernes, 21 de diciembre de 2012
El Espíritu y la Iglesia en los últimos tiempos-Pentecostés
El día de Pentecostés, al término de las siete semanas Pascuales, la Pascua de Cristo se consuma con la efusión del Espíritu Santo que se manifiesta dá y comunica como persona Divina, desde su plenitud, Cristo el Señor, derrama prof,usamente su Espíritu.
En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad. Desde ese día el Reino anunciado por Cristo, está abierto a todos los que creen en El, en la humildad de la carne y de la fe, participan ya en la comunión de la Santísima Trinidad. Con su venida que no cesa el Espíritu hace entrar al mundo en los " Ültimos Tiempos-". El tiempo de la Iglesia ya heredado, pero no consumado:
Hemos visto la Verdadera Luz, hemos recibido al Espíritu Celestial, hemos encontrado la verdadera fe, adoramos la Trinidad Indivisible porque ella nos ha salvado
En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad. Desde ese día el Reino anunciado por Cristo, está abierto a todos los que creen en El, en la humildad de la carne y de la fe, participan ya en la comunión de la Santísima Trinidad. Con su venida que no cesa el Espíritu hace entrar al mundo en los " Ültimos Tiempos-". El tiempo de la Iglesia ya heredado, pero no consumado:
Hemos visto la Verdadera Luz, hemos recibido al Espíritu Celestial, hemos encontrado la verdadera fe, adoramos la Trinidad Indivisible porque ella nos ha salvado
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Cristo Jesús
Toda la Misión del Hijo y del Espíritu Santo en la plenitud de los tiempos se resume, en que el Hijo es el Ungido del Padre desde su encarnación Jesucristo es Cristo el Mesías.
Todo el Segundo Capítulo del Símbolo de la fe hay que leerlo a la luz de esto. Toda la Obra de Cristo es misión conjunta del Hijo y del Espíritu Santo. Aquí se mencionará solamente lo que se refiere a la Promesa del Espíritu Santo hecha por Jesús y su Don realizado por el Señor Glorificado.
Jesús no revela plenamente el Espíritu Santo, hasta que El mismo no ha sido Glorificado por su Muerte y su Resurrección. Sin embargo lo sugiere poco a poco, incluso en su enseñanza a la muchedumbre, cuando revela que su Carne será alimento para la vida del mundo. Lo sugiere también a Nicodemo, a la Samaritana y a los que participan en la fiesta de los Tabernáculos. A sus discípulos les habla de él abiertamente a propósito de la oración y del testimonio que tendrán que dar.
Solamente cuando ha llegado la hora en que va a ser glorificado, Jesús promete la venida del Espíritu Santo, ya que su Muerte y resurrección, serán el cumplimiento de la Promesa, hecha a los Padres: el Espíritu de Verdad el otro Paráclito, será dado por el Padre en virtud de la oración de Jesús; será enviado por el Padre en Nombre de Jesús, Jesús lo enviará de junto al Padre, porque El ha salido del Padre.El Espíritu Santo vendrá, nosotros lo conoceremos, estará con nosotros para siempre, permanecerá con Nosotros, nos enseñará todo y nos recordará, todo lo que Cristo nos ha dicho y dará testimonio de El; nos conducirá a la verdad completa y glorificará a Cristo. En cuanto al mundo lo acusará, en materia de pecado, de justicia y de juicio..
Por fin llega la hora de Jesús, Jesús entrega su Espíritu en las manos del Padre, en el momento que por Su muerte es Vencedor de la Muerte, de modo que "resucitado de los muertos por Gloria del Padre" en seguida dá a sus discípulos el Espíritu Santo, dirigiendo sobre ellos su aliento. A partir de esta hora la Misión de Cristo y del Espíritu, Se convierte en la misión de la Iglesia "Como el Padre me envió, así también Yo los envío".
Todo el Segundo Capítulo del Símbolo de la fe hay que leerlo a la luz de esto. Toda la Obra de Cristo es misión conjunta del Hijo y del Espíritu Santo. Aquí se mencionará solamente lo que se refiere a la Promesa del Espíritu Santo hecha por Jesús y su Don realizado por el Señor Glorificado.
Jesús no revela plenamente el Espíritu Santo, hasta que El mismo no ha sido Glorificado por su Muerte y su Resurrección. Sin embargo lo sugiere poco a poco, incluso en su enseñanza a la muchedumbre, cuando revela que su Carne será alimento para la vida del mundo. Lo sugiere también a Nicodemo, a la Samaritana y a los que participan en la fiesta de los Tabernáculos. A sus discípulos les habla de él abiertamente a propósito de la oración y del testimonio que tendrán que dar.
Solamente cuando ha llegado la hora en que va a ser glorificado, Jesús promete la venida del Espíritu Santo, ya que su Muerte y resurrección, serán el cumplimiento de la Promesa, hecha a los Padres: el Espíritu de Verdad el otro Paráclito, será dado por el Padre en virtud de la oración de Jesús; será enviado por el Padre en Nombre de Jesús, Jesús lo enviará de junto al Padre, porque El ha salido del Padre.El Espíritu Santo vendrá, nosotros lo conoceremos, estará con nosotros para siempre, permanecerá con Nosotros, nos enseñará todo y nos recordará, todo lo que Cristo nos ha dicho y dará testimonio de El; nos conducirá a la verdad completa y glorificará a Cristo. En cuanto al mundo lo acusará, en materia de pecado, de justicia y de juicio..
Por fin llega la hora de Jesús, Jesús entrega su Espíritu en las manos del Padre, en el momento que por Su muerte es Vencedor de la Muerte, de modo que "resucitado de los muertos por Gloria del Padre" en seguida dá a sus discípulos el Espíritu Santo, dirigiendo sobre ellos su aliento. A partir de esta hora la Misión de Cristo y del Espíritu, Se convierte en la misión de la Iglesia "Como el Padre me envió, así también Yo los envío".
lunes, 17 de diciembre de 2012
¡Alégrate llena de Gracia!- Completo
María, la Santísima Madre de Dios, la siempre Virgen, es la obra maestra de la Misión del Hijo y del Espíritu Santo en la Plenitud de los tiempos.Por primera vez en el designio de Salvación, y porque Su Espíritu la ha preparado, el Padre encuentra la Morada en dónde su Hijo y Su Espíritu pueden habitar entre los hombres. Por ello, los más bellos textos sobre la sabiduría, la tradición de la Iglesia los ha entendido frecuentemente con relación a María: María es cantada y representada en la liturgia como el trono de la "Sabiduría".En ella comienzan a manifestarse las" maravillas de Dios", que el Espíritu va a realizar en Cristo y en la Iglesia.
El Espíritu Santo preparó a María con su gracia.Convenía que fuese "llena de gracia", la Madre de Aquél en quién"reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente". Ella fue concebida sin pecado, por pura gracia, como la más humilde de todas las criaturas, la más capaz de acoger el don inefable del Omnipotente. Con justa razón, el ángel Gabriel la saluda como "la hija de Sión" "Alégrate". Cuando lleva en sí al Hijo Eterno, es la acción de gracias de todo el Pueblo de Dios, y por tanto de la Iglesia, esa acción de gracias que Ella eleva en su cántico al Padre en el Espíritu Santo.(CIC)
En María, el Espíritu Santo, realiza el signo benevolente del Padre. La Virgen concibe y dá a luz al Hijo de Dios por obra del Espíritu Santo.Su virginidad se convierte en fecundidad única por medio del Poder y el Espíritu de la fe.
En María el Espíritu Santo manifiesta al hijo del Padre hecho Hijo de la Virgen. Ella es la zarza ardiente de la Teofanía definitiva.: llena del Espíritu Santo, presenta al Verbo en la humildad de su carne, dándolo a conocer a los pobres y a las primicias de las naciones.
En fin por medio de María, el Espíritu Santo, comienza a poner a Cristo en comunión con los hombres. "objeto del amor benevolente de Dios" y los humildes son siempre los primeros en recibirlo, los pastores, los magos, Simeón y Ana, los esposos de Caná y los primeros discípulos.
Al término de esta Misión del Espíritu, María se convierte en la "Mujer", Nueva Eva, "Madre de los Vivientes", Madre del "Cristo Total".Así es como ella está con los once que perseveraban en la oración"con un Mismo Espíritu", en el amanecer de los "últimos tiempos" que el Espíritu va a inaugurar en la mañana de Pentecostés. Con la Manifestación de la Iglesia.(CIC)
El Espíritu Santo preparó a María con su gracia.Convenía que fuese "llena de gracia", la Madre de Aquél en quién"reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente". Ella fue concebida sin pecado, por pura gracia, como la más humilde de todas las criaturas, la más capaz de acoger el don inefable del Omnipotente. Con justa razón, el ángel Gabriel la saluda como "la hija de Sión" "Alégrate". Cuando lleva en sí al Hijo Eterno, es la acción de gracias de todo el Pueblo de Dios, y por tanto de la Iglesia, esa acción de gracias que Ella eleva en su cántico al Padre en el Espíritu Santo.(CIC)
En María, el Espíritu Santo, realiza el signo benevolente del Padre. La Virgen concibe y dá a luz al Hijo de Dios por obra del Espíritu Santo.Su virginidad se convierte en fecundidad única por medio del Poder y el Espíritu de la fe.
En María el Espíritu Santo manifiesta al hijo del Padre hecho Hijo de la Virgen. Ella es la zarza ardiente de la Teofanía definitiva.: llena del Espíritu Santo, presenta al Verbo en la humildad de su carne, dándolo a conocer a los pobres y a las primicias de las naciones.
En fin por medio de María, el Espíritu Santo, comienza a poner a Cristo en comunión con los hombres. "objeto del amor benevolente de Dios" y los humildes son siempre los primeros en recibirlo, los pastores, los magos, Simeón y Ana, los esposos de Caná y los primeros discípulos.
Al término de esta Misión del Espíritu, María se convierte en la "Mujer", Nueva Eva, "Madre de los Vivientes", Madre del "Cristo Total".Así es como ella está con los once que perseveraban en la oración"con un Mismo Espíritu", en el amanecer de los "últimos tiempos" que el Espíritu va a inaugurar en la mañana de Pentecostés. Con la Manifestación de la Iglesia.(CIC)
domingo, 16 de diciembre de 2012
El Espíritu de Cristo en la Plenitud de los Tiempos
"Hubo un hombre enviado por Dios que se llamaba Juan". Juan fue "lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre". Por obra del mismo Cristo, que la Virgen María, acababa de concebir del Espíritu Santo. La "Visitación" de María e Isabel, se convirtió así, en "visita de Dios a su pueblo"
Juan es, "Elías que debía venir"El fuego del Espíritu lo habita y le hace correr delante, como "precursor" del Señor que viene. En Juan el Precursor,El Espíritu Santo culmina la obra de preparar al Señor un Pueblo bien dispuesto.
Juan es "más que un Profeta". En él el Espíritu Santo consuma el "hablar por los profetas". Juan termina el ciclo de los profetas inaugurado por Elías. Anuncia la inminencia de la consolación de Israel, es la "voz" del Consolador que llega. Como lo hará el Espíritu de Verdad "vino como testigo, para dar testimonio de la Luz". Con respecto a Juan el Espíritu colma así "las indagaciones de los Profetas"y la ansiedad de los ángeles."Aquél, sobre quién veas que desciende el Espíritu y se posa sobre El, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo.... Y Yo lo he visto y doy testimonio, que Éste es el Hijo de Dios. He ahí al Cordero de Dios".
En fin con Juan Bautista el Espíritu Santo inaugura, prefigurándolo, lo que realiza con y en Cristo. Volver a dar al hombre "semeganza" divina. El bautismo de Juan era para el arrepentimiento, el del agua y del Espíritu era para un nuevo nacimiento (CIC)
a
Juan es, "Elías que debía venir"El fuego del Espíritu lo habita y le hace correr delante, como "precursor" del Señor que viene. En Juan el Precursor,El Espíritu Santo culmina la obra de preparar al Señor un Pueblo bien dispuesto.
Juan es "más que un Profeta". En él el Espíritu Santo consuma el "hablar por los profetas". Juan termina el ciclo de los profetas inaugurado por Elías. Anuncia la inminencia de la consolación de Israel, es la "voz" del Consolador que llega. Como lo hará el Espíritu de Verdad "vino como testigo, para dar testimonio de la Luz". Con respecto a Juan el Espíritu colma así "las indagaciones de los Profetas"y la ansiedad de los ángeles."Aquél, sobre quién veas que desciende el Espíritu y se posa sobre El, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo.... Y Yo lo he visto y doy testimonio, que Éste es el Hijo de Dios. He ahí al Cordero de Dios".
En fin con Juan Bautista el Espíritu Santo inaugura, prefigurándolo, lo que realiza con y en Cristo. Volver a dar al hombre "semeganza" divina. El bautismo de Juan era para el arrepentimiento, el del agua y del Espíritu era para un nuevo nacimiento (CIC)
a
sábado, 15 de diciembre de 2012
La espera del Mesías y de su Espíritu 3ra. Parte
Los Textos proféticos que se refieren directamente al envío del Espíritu Santo, son oráculos en los que Dios habla al corazón de su Pueblo, en el lenguaje de la Promesa, con los "acentos en el Amor y la Fidelidad", cuyo cumplimiento, proclamará san Pedro, la mañana de Pentecostés. Según esta promesa, en los "últimos tiempos", el Espíritu del Señor renovará el corazón de los hombres, grabando en ellos una Ley nueva, reunirá y reconciliará a los pueblos dispersos y divididos, transformará la Primera Creación y Dios Habitará en ella con los hombres en la Paz.
El Pueblo de los "pobres", los humildes y los mansos, totalmente entregados a los designios misteriosos de Dios, los que esperan la justicia, no de los hombres sino del Mesías, todo esto es finalmente, la gran obra de la Misión escondida del Espíritu Santo durante el tiempo de las Promesas para preparar la venida de Cristo. Esta es la Calidad de corazón del Pueblo, purificado e iluminado por el Espíritu, que se expresa en los Salmos. En estos pobres, el Espíritu prepara para el Señor "un Pueblo bien dispuesto" (CIC)
El Pueblo de los "pobres", los humildes y los mansos, totalmente entregados a los designios misteriosos de Dios, los que esperan la justicia, no de los hombres sino del Mesías, todo esto es finalmente, la gran obra de la Misión escondida del Espíritu Santo durante el tiempo de las Promesas para preparar la venida de Cristo. Esta es la Calidad de corazón del Pueblo, purificado e iluminado por el Espíritu, que se expresa en los Salmos. En estos pobres, el Espíritu prepara para el Señor "un Pueblo bien dispuesto" (CIC)
viernes, 14 de diciembre de 2012
La espera del Mesías y de su Espíritu 2da. Parte
Los rasgos del Mesías se revelan sobre todo en los Cantos del Siervo. Estoss cantos anuncian el sentido de la Pasión de Jesús, e indica así como enviará al Espíritu Santo para vivificar a la multitud: no desde fuera sino "desposándose con nuestra condición de esclavos". Tomando sobre sí, nuestra muerte, puede comunicarse su propio Espíritu de Vida.
Por eso Cristo inaugura el anuncio de la Buena Nueva, haciendo suyo este pasaje de Isaías
El Espíritu del Señor, está sobre mí
porque me ha ungido.
Me ha enviado a anunciar a los pobres,
la Buena Nueva
a proclamar la liberación a los cautivos
y la vista a los ciegos,
para dar la libertad a los oprimidos
y proclamar un año de Gracia del Señor.(CIC)
Por eso Cristo inaugura el anuncio de la Buena Nueva, haciendo suyo este pasaje de Isaías
El Espíritu del Señor, está sobre mí
porque me ha ungido.
Me ha enviado a anunciar a los pobres,
la Buena Nueva
a proclamar la liberación a los cautivos
y la vista a los ciegos,
para dar la libertad a los oprimidos
y proclamar un año de Gracia del Señor.(CIC)
jueves, 13 de diciembre de 2012
La espera del Mesías y de su Espíritu- 1ra Parte
"Hé aquí que yo lo renuevo", dos líneas proféticas se van a perfilar, una se refiere a la espera del Mesías, la otra al anuncio de un Espíritu nuevo, y las dos convergen en el pequeño Resto, el pueblo de los Pobres que aguardan en la esperanza la "consolación de Israel" y la "Redención de Jerusalén"
Ya se ha dicho como Jesús, cumple las profecías que a El se refieren. A continuación se describen aquellas que se refieren sobre todo a la relación del Mesías, con su Espíritu.
Los razgos del Rostro del Mesías esperado, comienzan a aparecer en el Libro de Emmanuel" cuando Isaías tuvo la visión de la Gloria " de Cristo.
Saldrá un vástago del Tronco de Jesé
y un retoño de sus raíces brotará
Reposará sobre El, el Espíritu del Señor
espíritu de sabiduría y de inteligencia
espíritu de consejo y de fortaleza
espíritu de ciencia y temor del Señor.(CIC)
Ya se ha dicho como Jesús, cumple las profecías que a El se refieren. A continuación se describen aquellas que se refieren sobre todo a la relación del Mesías, con su Espíritu.
Los razgos del Rostro del Mesías esperado, comienzan a aparecer en el Libro de Emmanuel" cuando Isaías tuvo la visión de la Gloria " de Cristo.
Saldrá un vástago del Tronco de Jesé
y un retoño de sus raíces brotará
Reposará sobre El, el Espíritu del Señor
espíritu de sabiduría y de inteligencia
espíritu de consejo y de fortaleza
espíritu de ciencia y temor del Señor.(CIC)
miércoles, 12 de diciembre de 2012
En el Reino y en el Exilio
La Ley signo de la Promesa y de la Alianza habría debido regir el corazón y las Instituciones del Pueblo salido de la fe de Abraham "Si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza... seréis para mí un Reino de Sacerdotes y una nación Santa". Pero después de David, Israel sucumbe a la tentación de convertirse en un Reino como las demás naciones. Pues bien el Reino objeto de la promesa hecha a David, será obra del Espíritu Santo, pertenecerá a los pobres, según el Espíritu.
El olvido de la Ley y la infidelidad a la Alianza llevan a la muerte: El Exilio, aparente fracaso de las promesas, es en realidad fidelidad misteriosa del Dios Salvador y comienzo de una restauración prometida, pero según el Espíritu. Era necesario que el Pueblo de Dios sufriese esa purificación.; el Exilio lleva ya la sombra de la Cruz en los designios de Dios, y el resto de pobres que vuelven del Exilio, es una de las formas mas transparentes de la (CIC)
El olvido de la Ley y la infidelidad a la Alianza llevan a la muerte: El Exilio, aparente fracaso de las promesas, es en realidad fidelidad misteriosa del Dios Salvador y comienzo de una restauración prometida, pero según el Espíritu. Era necesario que el Pueblo de Dios sufriese esa purificación.; el Exilio lleva ya la sombra de la Cruz en los designios de Dios, y el resto de pobres que vuelven del Exilio, es una de las formas mas transparentes de la (CIC)
En las Teofanías y en la Ley
Las Teofanías (manifestaciones de Dios), iluminan el camino de la Promesa, desde los Patriarcas a Moisés y desde Josué, hasta las visiones que inauguran la misión de los grandes profetas. La Tradición Crisitiana siempre ha reconocido que en estas Teofanías, el Verbo de Dios se dejaba ver y oir, a la vez revelado y "cubierto" por las nubes del Espíritu Santo.
Esta pedagogía de Dios aparece especialmente, en el Don de la Ley. La Letra de la Ley fue dada como un "pedagogo", para conducir al Pueblo hacia Cristo. Pero su impotencia para salvar al hombre privado de la "semejanza" divina y el conocimiento creciente que ella dá del pecado, suscitan el deseo del Espíritu Santo. Los gemidos de los Salmos lo atestiguan.( CIC)
Esta pedagogía de Dios aparece especialmente, en el Don de la Ley. La Letra de la Ley fue dada como un "pedagogo", para conducir al Pueblo hacia Cristo. Pero su impotencia para salvar al hombre privado de la "semejanza" divina y el conocimiento creciente que ella dá del pecado, suscitan el deseo del Espíritu Santo. Los gemidos de los Salmos lo atestiguan.( CIC)
martes, 11 de diciembre de 2012
El Espíritu de la promesa
Desfigurado por el pecado y por la muerte, el hombre continúa siendo a "imagen de Dios" a imagen del Hijo, pero privado de la Gloria de Dios, privado de la "semejanza". La promesa hecha a Abraham inaugura la economía de la Salvación, al final de la cual el Hijo mismo asumirá la "imagen" y la restaurará en la "semejanza", con el Padre, volviéndole a dar la Gloria, el Espíritu que "dá la vida"
Contra toda esperanza humana, Dios promete a Abraham una descendencia como fruto de la fe y del poder del Espíritu Santo. En ella serán bendecidas todas las naciones de la tierra. Esta descendencia será Cristo en quién la efusión del Espíritu Santo formará la unidad "de los hijos de Dios dispersos" -Comprometiéndose con juramento, Dios se obliga ya al Don de su Hijo Amado. y al Don del"Espíritu Santo de la Promesa, que es prenda... para redención del Pueblo de su posesión".(CIC)
Contra toda esperanza humana, Dios promete a Abraham una descendencia como fruto de la fe y del poder del Espíritu Santo. En ella serán bendecidas todas las naciones de la tierra. Esta descendencia será Cristo en quién la efusión del Espíritu Santo formará la unidad "de los hijos de Dios dispersos" -Comprometiéndose con juramento, Dios se obliga ya al Don de su Hijo Amado. y al Don del"Espíritu Santo de la Promesa, que es prenda... para redención del Pueblo de su posesión".(CIC)
lunes, 10 de diciembre de 2012
En la Creación
La Palabra de Dios y su soplo, están en el origen del ser y de la vida de toda creatura
Es justo que el Espíritu Santo, reine, santifique y anime la creación porque es Dios, consubstancial al ^Padre y al Hijo. A él se le dá el poder sobre la vida, porque siendo Dios, guarda la creación en el Padree por el Hijo.
En cuanto al Hombre es con sus propias manos ( es decir el Hijo y el Espíritu Santo) como Dios lo hizo... Y El dibujó sobre la carne moldeada, su propia forma, que incluso lo que fuese visible, llevase la forma Divina.
Es justo que el Espíritu Santo, reine, santifique y anime la creación porque es Dios, consubstancial al ^Padre y al Hijo. A él se le dá el poder sobre la vida, porque siendo Dios, guarda la creación en el Padree por el Hijo.
En cuanto al Hombre es con sus propias manos ( es decir el Hijo y el Espíritu Santo) como Dios lo hizo... Y El dibujó sobre la carne moldeada, su propia forma, que incluso lo que fuese visible, llevase la forma Divina.
domingo, 9 de diciembre de 2012
El Espíritu y la Palabra de Dios en el Tiempo de las Promesas
Desde el comienzo y "hasta la plenitud de los tiempos", la Misión conjunta del Verbo y del Espíritu del Padre, permanece "oculta" pero activa.El Espíritu de Dios preparaba entonces, el tiempo del Mesías, y ambos sin estar todavía plenamente revelados, ya han sido prometidos a fin de ser esperados y aceptados cuando se manifiesten. Por eso cuando la Iglesia lee el Antiguo Testamento, investiga en él lo que el Espíritu "qué habló por los Profetas" quiere decirnos acerca de Cristo.
Por "profetas" la fe de la Iglesia entiende aquí a todos los que el Espíritu Santo en el vivo anuncio y en la redacción de los Libros Santos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento . La tradición judía, distingue la le Ley(los cinco primeros libros de la Biblia, llamados Pentateuco.) los Profetas( que nosotros los llamamos los libros antiguos o proféticos) y los esctritos (llamados sapiensales , en particular los Salmos.
Por "profetas" la fe de la Iglesia entiende aquí a todos los que el Espíritu Santo en el vivo anuncio y en la redacción de los Libros Santos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento . La tradición judía, distingue la le Ley(los cinco primeros libros de la Biblia, llamados Pentateuco.) los Profetas( que nosotros los llamamos los libros antiguos o proféticos) y los esctritos (llamados sapiensales , en particular los Salmos.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Los Símbolos del Espíritu Santo- 6ta. Parte
La mano. Imponiéndo las manos Jesús cura a los enfermos y bendice a los niños. En su Nombre los Apóstoles harán lo mismo. Más aún mediante la imposición de manos de los Apóstoles el Espíritu Santo nos es dado(Hechos 8, 17-19). En la Carta a los Hebreos , la imposición de las manos figura en el número de los "artículos fundamentales de su enseñanza". Este símbolo de la efusión Todopoderosa del Espíritu Santo, la Iglesia lo ha conservado en sus epiclesis Sacramentales.
El dedo. "Por el dedo de Dios expulso Yo (Jesús), los demonios. Si la Ley de Dios ha sido escrita en tablas de piedra "por el dedo de Dios". La "Carta de Cristo" entregada a los Apóstoles "está escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios Vivo , no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne del corazón"". El Himno "Veni Creator" invoca al Espíritu Santo como "digitus paternae dexterae" (dedo de la diestra del padre)
La Paloma.Al final del diluvio (cuyo simbolismo se refiere al Bautismo) La paloma soltada por Noé viene con una rama tierna de olivo en el pico, signo de que la tierra es habitable de nuevo. Cuando Cristo sale del agua de su Bautismo, el Espíritu Santo, en forma de paloma, baja y se posa sobre El. El Espíritu desciende y reposa en el corazón purificado de los bautizados. En algunos templos la santa Reserva eucarística, se conserva en un receptáculo metálico en forma de paloma (el columbarium), suspendido por encima del Altar. El símbolo de la paloma, para sugerir al Espíritu Santo es tradicional en la icono-grafía cristiana.
El dedo. "Por el dedo de Dios expulso Yo (Jesús), los demonios. Si la Ley de Dios ha sido escrita en tablas de piedra "por el dedo de Dios". La "Carta de Cristo" entregada a los Apóstoles "está escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios Vivo , no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne del corazón"". El Himno "Veni Creator" invoca al Espíritu Santo como "digitus paternae dexterae" (dedo de la diestra del padre)
La Paloma.Al final del diluvio (cuyo simbolismo se refiere al Bautismo) La paloma soltada por Noé viene con una rama tierna de olivo en el pico, signo de que la tierra es habitable de nuevo. Cuando Cristo sale del agua de su Bautismo, el Espíritu Santo, en forma de paloma, baja y se posa sobre El. El Espíritu desciende y reposa en el corazón purificado de los bautizados. En algunos templos la santa Reserva eucarística, se conserva en un receptáculo metálico en forma de paloma (el columbarium), suspendido por encima del Altar. El símbolo de la paloma, para sugerir al Espíritu Santo es tradicional en la icono-grafía cristiana.
Los Símbolos del Espíritu Santo 5ta Parte
El sello. Es un símbolo cercano al da la unción. En efecto es a Cristo a quién "Dios a marcado con su sello" (Jn 6,27) Y el Padre nos marca también en El con su sello (2 Cor, 1,22:Ef 1, 13;4,30). Como la imagen del sello "prahgis" indica el carácter indeleble de la unción del Espíritu Santo, en los sacramentos del Bautismo, Confirmación y del Orden, ésta imagen se ha utilizada en ciertas tradiciones teológicas, para expresar el "carácter" imborrable impreso por estos tres sacramentos, los cuales no pueden ser reiterados.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Los Símbolos del Espíritu Santo 4ta. Parte
La nube y la luz. Estos dos símbolos son inseparables en las manifestaciones del Espíritu Santo Desde las Teofanías del Antiguo Testamento, la Nube unas veces oscura otras veces luminosa, revela al Dios Vivo y Salvador tendiendo así un velo sobre la trascendencia de su Gloria, con Moisés en la montaña del Sinaí (Ex 24, 15-18) En la tienda de la Reunión( Ex 33, 9-10) y durante la marcha por el desierto( EX 40, 36-38, 1 Cor, 10, 1-2) con Salomón en la dedicación del Templo ( 1R 8, 10-12) Pues bien, estas figuras, son cumplidas por Cristo en el Espíritu Santo. El es quien desciende sobre la Virgen María y la cubre"con su sombra y dé a Luz a Jesús"En la montaña de la Transfiguración es el quién vino con su sombra y cubrió a Jesús, Moisés y Elías, a Pedro Santiago y Juan y se oyó una voz desde la nube que decía "Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadle". Es pues la misma nube la que ocultó a Jesús, de la mirada de los que lo estaban viendo el día de la Ascención y la que lo revelará como el Hijo del Hombre, el día de su Segunda Venida.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Los Símbolos del Espíritu Santo 3ra parte
El Fuego. Mientras que el agua significaba el nacimiento y la fecundidad de la vida, dada en el Espíritu Santo, el fuego significa la energía transformadora de los actos del Espíritu Santo. El profeta Elías que "surgió como el fuego y cuya palabra abrazaba como antorcha"( Si, 48,1), con su oración atrajo el fuego del Cielo, sobre el sacrificio del Monte Carmelo( 1 R 18, 38-39) figura del fuego del Espíritu Santo, que transforma lo que toca. Juan el Bautista que precede al Señor, con el Espíritu y el Poder de Elías (Lc 1, 17) anuncia a Cristo como "El que bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego" (Lc 3,16) Espíritu del cual Jesús dirá "He venido a traer fuego sobre la tierra y cuánto me gustaría que ya estuviese encendida"( Lc 12, 49). Bajo la forma de lenguas como de fuego, como el Espíritu Santo se poso sobre los discípulo y María, la mañana de Pentecostés. Y los llenó de El (Hechos 2, 3,4). La tradición espiritual conservará este simbolismo del fuego, como uno de los más expresivos del Espíritu Santo (San Juan de la Cruz, llama del Amor viva) No extingáis el Espíritu (1 Tsl, 5, 19).
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Los Símbolos del Espíritu Santo- 2da Parte
La Unción. El simbolismo de la unción con el óleo, es también significativo del Espíritu Santo, hasta el punto que se ha convertido en sinónimo suyo (1Jn 2, 20-27)( 2 Cor 1, 21). En la iniciación Cristiana, es el Símbolo Sacramental de la Confirmación, llamada justamente en las Iglesias de Oriente Crismación. Pero para captar toda la fuerza que tiene, es necesario volver a la Unción primera, realizada por el Espíritu Santo: La de Jesús Cristo (Mesías en Hebreo)significa ungido del Espíritu de Dios. En la Antigua Alianza, hubo ungidos del Espíritu de Dios( Ex 30,22-32), de forma eminente el Rey David (Is, 16,13). Pero Jesús es el Ungido de Dios de manera única. la Humanidad que el Hijo asume está totalmente "ungida por el Espíritu Santo". Jesús es constituído Cristo por el Espíritu Santo (Lc, 4, 18-19)(Is, 61,1). La Virgen María, concibe a Cristo del Espíritu Santo, quién, por medio del ángel, lo anuncia como Cristo en su nacimiento (Lc 2, 11) e impulsa a Simeón a ver al Cristo del Señor (Lc. 2, 26-27) es de quién Cristo está lleno. (Lc 4,1) cuyo poder emana de Cristo en sus curaciones y en sus acciones salvíficas ( Lc 6, 19, 8, 46) Es El fin quién resucita a Jesús de entre los muertos ( Rm 1, 4,8, 11). Por tanto constituído plenamente "Cristo" en su humanidad victoriosa de la Muerte (Hechos 2, 36) Jesús distribuye profusamente el Espíritu Santo, hasta que los "Santos" constituyan en su unión con la Humanidad del Hijo de Dios.Ese" Hombre perfecto... que realiza la plenitud de Cristo" (Ef 4, 13)"el Cristo total" según la expresión de San Agustín.
martes, 4 de diciembre de 2012
Los Símbolos del Espíritu Santo 1ra Parte
El agua. El simbolismo del agua es significativo de la acción del Espíritu Santo en el Bautismo, ya que, después de la invocación del Espíritu Santo, ésta se convierte en el signo sacramental eficaz del nuevo nacimiento: del mismo modo que la gestación de nuestro primer nacimiento se hace en el agua, así el agua bautismal significa realmente que nuestro nacimiento a la vida divina se nos dá en el Espíritu Santo. Pero "bautizados en un solo Espíritu" también hemos "bebido de un solo Espíritu" ( 1Cor 12, 13):el Espíritu es, pues, también personalmente el agua viva que brota de Cristo crucificado (Jn 19, 34; 1Jn 5,8) como de su manantial y que en nosotros brota en vida eterna (Jn 4, 10, 14)
Los Apelativos del Espíritu Santo
Jesús, cuando anuncia y promete la venida del Espíritu Santo, lo llama "el Paráclito", literalmente "aquél que es llamado junto a uno", "Advocatus" ( Jn, 14, 16-26; 15,26:16,7)"Paráclito" se traduce habitualmente como "Consolador", siendo Jesús el primer Consolador(1 Jn 2,1). El mismo Jesús, llama al Espíritu Santo, Espíritu de Verdad. (Jn 16,13).
Además de su nombre propio, que es el más empleado en el libro de los Hechos,y en las cartas de los apóstoles, en san Pablo se encuentran los siguientes apelativos, El Espíritu de la Promesa(Ga 3, 14; Ef 1, 13) El Espíritu de Adopción (Rom 8,15; Ga 4, 6) El Espíritu de Cristo (Rom 8,11) El Espíritu del Señor (2Cor, 3, 17) El Espíritu de Dios (Rom 8,9-14;15,19; 1 Cor 6, 11; 7,40) y en san Pedro, El Espíritu de Gloria (1Pe, 4,14)
Además de su nombre propio, que es el más empleado en el libro de los Hechos,y en las cartas de los apóstoles, en san Pablo se encuentran los siguientes apelativos, El Espíritu de la Promesa(Ga 3, 14; Ef 1, 13) El Espíritu de Adopción (Rom 8,15; Ga 4, 6) El Espíritu de Cristo (Rom 8,11) El Espíritu del Señor (2Cor, 3, 17) El Espíritu de Dios (Rom 8,9-14;15,19; 1 Cor 6, 11; 7,40) y en san Pedro, El Espíritu de Gloria (1Pe, 4,14)
El Nombre, los apelativos y los símbolos del Espíritu
"Espíritu Santo" tal es el nombre propio de Aquel que adoramos y glorificamos junto con el Padre y el Hijo. La Iglesia ha recibido este nombre del Señor y lo profesa en el bautismo de sus nuevos hijos (Mt 18,29)
"El término "Espíritu" traduce el término hebreo "Ruah", que en su primera acepción significa soplo, aire, viento. Jesús utiliza precisamente la imagen sensible del viento para sugerir a Nicodemo la novedad trascendente del que es personalmente el Soplo de Dios, el Espíritu Divino (Jn 3 ,5-8) Por otra parte, Espíritu y Santo son atributos divinos comunes a las Tres Personas Divinas. Pero uniendo a ambos términos, la Escritura, la Liturgia y el lenguaje teológico designan la persona inefable del Espíritu Santo, sin equívoco posible con los demás empleos de los términos "espíritu" y "santo"."
"El término "Espíritu" traduce el término hebreo "Ruah", que en su primera acepción significa soplo, aire, viento. Jesús utiliza precisamente la imagen sensible del viento para sugerir a Nicodemo la novedad trascendente del que es personalmente el Soplo de Dios, el Espíritu Divino (Jn 3 ,5-8) Por otra parte, Espíritu y Santo son atributos divinos comunes a las Tres Personas Divinas. Pero uniendo a ambos términos, la Escritura, la Liturgia y el lenguaje teológico designan la persona inefable del Espíritu Santo, sin equívoco posible con los demás empleos de los términos "espíritu" y "santo"."
La Misión conjunta del Hijo y del Espíritu
Jesús es Cristo "ungido", porque el Espíritu es su Unción y todo lo que sucede a partir de la Encarnación mana de esta plenitud(Jn 3, 34). Cuando por fin Cristo es glorificado (Jn 7,34)puede a su vez de junto al Padre, enviar al Espíritu a los que creen en El: El les comunica su Gloria (Jn17,22) es decir el Espíritu Santo, que lo glorifica (Jn 16,14). La misión conjunta y mutua se desplegará desde entonces en los hijos adoptados por el padre en el Cuerpo de su Hijo: la misión del Espíritu de adopción, será unirlos a Cristo y hacerlos vivir en Él.
"La noción de la unción sugiere... que no hay ninguna distancia entre el Hijo y el Espíritu. En efecto, de la misma manera que entre la superficie del cuerpo y la unción del aceite, ni la razón ni los sentidos conocen ningún intermediario, así es inmediato el contacto del Hijo con el Espíritu...de tal modo que quién va a tener contacto con el Hijo por la fé, tiene que tener antes contacto necesariamente con el óleo. En efecto no hay parte alguna que esté desnuda del Espíritu Santo. Por eso es que por la Confesión del Señorío del Hijo se hace en el Espíritu Santo por aquellos que la aceptan, viniendo el Espíritu desde todas partes delante de los que se acercan por la fe" San Gregorio de Nisa.
"La noción de la unción sugiere... que no hay ninguna distancia entre el Hijo y el Espíritu. En efecto, de la misma manera que entre la superficie del cuerpo y la unción del aceite, ni la razón ni los sentidos conocen ningún intermediario, así es inmediato el contacto del Hijo con el Espíritu...de tal modo que quién va a tener contacto con el Hijo por la fé, tiene que tener antes contacto necesariamente con el óleo. En efecto no hay parte alguna que esté desnuda del Espíritu Santo. Por eso es que por la Confesión del Señorío del Hijo se hace en el Espíritu Santo por aquellos que la aceptan, viniendo el Espíritu desde todas partes delante de los que se acercan por la fe" San Gregorio de Nisa.
lunes, 3 de diciembre de 2012
I La Misión conjunta del Hijo y del Espíritu- 1ro
Aquél al que el Padre ha enviado a nuestros corazones, el Espíritu de su Hijo (Ga 4,6) es realmente Dios. Consubstancial con el Padre y el Hijo, es inseparable de ellos, tanto en la vida íntima de la Trinidad como en su don de amor para el mundo. Pero al adorar a la Santísima Trinidad vivificante, consubstancial e indivisible, la fe de la Iglesia profesa también la distinción de las Personas. Cuando el Padre envía su Verbo, envía también su aliento: misión conjunta en la que el Hijo y el Espíritu Santo son distintos pero inseparables. Sin ninguna duda, Cristo es quién se manifiesta Imagen visible de Dios invisible, pero es el Espíritu Santo quién lo revela.
Creo en el Espíritu Santo- 2da Parte
La Iglesia, comunión viviente en la fe de los apóstoles que ella transmite, es el lugar de nuestro conocimiento del Espíritu Santo:
En las Escrituras que El ha inspirado
En la Tradición, de la cual los Padres de la Iglesia son testigos siempre actuales
En el Magisterio de la Iglesia, al cual El asiste
En la Liturgia Sacramental, a través de sus palabras y sus símbolos, en donde el Espíritu Santo, nos pone en comunión con Cristo
En la oración, en la cual El intercede por nosotros
En los Carismas y Ministerios, mediante los que se edifica la Iglesia
En los signos de vida apostólica y misionera
En el testimonio de los santos, donde El manifiesta su santidad y continúa la obra de la Salvación
En las Escrituras que El ha inspirado
En la Tradición, de la cual los Padres de la Iglesia son testigos siempre actuales
En el Magisterio de la Iglesia, al cual El asiste
En la Liturgia Sacramental, a través de sus palabras y sus símbolos, en donde el Espíritu Santo, nos pone en comunión con Cristo
En la oración, en la cual El intercede por nosotros
En los Carismas y Ministerios, mediante los que se edifica la Iglesia
En los signos de vida apostólica y misionera
En el testimonio de los santos, donde El manifiesta su santidad y continúa la obra de la Salvación
Creo en el Espíritu Santo- 1ra Parte
"Nadie conoce lo íntimo de Dios , sino el Espíritu Santo (1 Cor 2,11). Pues bien, su Espíritu que lo revela, nos hace conocer a Cristo, su Verbo, su Palabra viva, pero no se revela a sí mismo. El que habló "por los Profetas" nos hace oír la Palabra del Padre. Pero a El no le oímos. No le conocemos sino en la obra mediante la cual nos revela al Verbo y nos dispone a recibir al Verbo en la fe. El Espíritu de verdad que nos "desvela" a Cristo "no habla de sí mismo" (Jn 16,13). Un ocultamiento tan discreto, propiamente divino, explica por qué " el mundo no puede recibirle, porque no le ve ni le conoce", mientras que los que creen en Cristo le conocen porque El mora en ellos ( Jn 14,17)
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